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viernes, 5 de febrero de 2016

¿Consideras que el apellido Crespillo es un apellido raro?


Si alguna vez al mencionar tu apellido te dijeron algo parecido a esto: ¿ ah,Crespillo, el diminutivo de Crespo?, o bien te conocían más por tu apellido Crespillo que por tu nombre de pila, pues es necesario que leas este artículo que encontré en internet.


¿Compartes apellido raro con alguien desconocido? Podéis ser familiares lejanos.
¿Qué tienen en común personas que no se conocen de nada pero comparten apellidos tan raros como Bengoechea, Cadenas, Nortes o Albiol? Pues que todos ellos, aunque no lo sepan, comparten un cromosoma Y idéntico o muy similar, lo que significa que descienden de los mismos fundadores originales de este apellido por vía paterna. O lo que es lo mismo, que tú puedes ser de Bilbao y tener un primo lejanísimo en Sevilla del que nunca has tenido noticias.
Esta esta es una de las conclusiones a las que han llegado los responsables del Departamento de Medicina de la Universidad Jaume I de Castellón y del Grupo de Genética Evolutiva Humana de la Universidad de Oxford, en concreto Conrado Martínez, autor principal del artículo sobre el que se fundamenta esta conclusión y que ha sido publicado en la revista European Journal of Human Genetics. Para llegar a este resultado, se han tomado muestras a más de 2.000 voluntarios de toda España con el fin de establecer una relación inversa entre la frecuencia del apellido y la prevalencia del cromosoma Y. La conclusión a la que se llega es que hay mucha relación entre apellido y cromosoma Y en España. La mayoría de los hombres que comparten apellidos relativamente raros (con menos de 6.000 portadores en total en el territorio nacional) también suelen compartir un cromosoma Y idéntico o muy similar, lo que significa que descienden de los mismos fundadores originales de dicho apellido por vía paterna.
Una de las conclusiones más interesantes del estudio, en el que se seleccionaron 37 apellidos españoles para proporcionar una amplia cobertura geográfica y representar un espectro de frecuencias extenso, es que en los apellidos frecuentes no se encuentran hombres que desciendan del mismo linaje, ya que todos tienen cromosomas Y diferentes.

Tipos de apellidos

Los apellidos se clasificaron en cinco grupos: muy frecuentes, con más de 150.000 portadores nacionales (Fernández, Martínez); moderadamente frecuentes, entre 15.000 y 150.000 portadores (Aguirre, Díez); medio, entre 5.000 y 15.000 individuos (Tirado, Ibarra); poco frecuentes, entre 3.000 y 5.000 portadores (Bengoechea, Cadenas); y muy raros, entre 100 y 3.000 portadores (Nortes, Albiol).
En el estudio también se abordó la edad media estimada de origen de los apellidos españoles y la conclusión a la que se llegó es que hay apellidos cuyo origen se remonta a hace ochocientos años, mientras que otros son más jóvenes y apenas llegan a los 200. La edad media es de alrededor de 536 años, una cifra que se calcula averiguando el ancestro común más reciente de los participantes actuales con un determinado apellido, pero no es la edad real de su origen, sino la edad en la que los participantes de un mismo apellido en este estudio tuvieron el antepasado común más reciente por vía paterna

domingo, 2 de agosto de 2015

LAS PARTIDAS DE MATRIMONIO

Las partidas de matrimonio son, sin ningún género de dudas, el documento más fiable para el estudio genealógico, de manera que os aconsejo que si iniciáis vuestro árbol la utilicéis como principal herramienta y fuente de información. En los archivos parroquiales existen los libros índices de matrimonio. Por aquí hay que empezar. Están organizados por un listado nominal del contrayente varón, seguidamente aparece la persona con la que ha contraído matrimonio. Tras encontrar los datos, año, folio, libro de matrimonio, y la partida se encuentra en buen estado, podéis ver que está estructurada de la siguiente manera, al menos para el siglo XVIII, pues en períodos más antiguos están mucho más reducida la información que transmiten. Siguiendo el caso primero, podemos ver la siguiente estructura:
1.- Intitulación: es el primer párrafo de la partida. Aparecen los nombres y apellidos de los contrayentes, de dónde son y en que calle viven. Se incluyen los nombres y apellidos de los padres de cada uno, excepto si el contrayente es viudo, caso en el que no aparecen los padres sino el nombre de su difunta mujer.
2.- Fecha, normalmente tres días, de las moniciones o amonestaciones. Se trata de un requisito previo a la celebración del matrimonio en el que se informa al resto de vecinos, la intención de la pareja de casarse. En esos tres días si no hay ningún impedimento, ni nadie alega en contra de dicha celebración, se llevará a cabo la ceremonia.
 3.- La ceremonia matrimonial, en la que se incluye la fecha de los desposorios, fundamental para nuestro trabajo genealógico, y, por último, las bendiciones nupciales. En ocasiones los esposos son velados, aunque este hecho puede realizarse incluso después de haberse casado. No hay que olvidar la mención de los testigos de la boda. Según el Derecho Canónico no hay que tener un determinado parentesco con los desposados para ser testigo en la ceremonia. Normalmente aparece dos o tres, y en ocasiones la partida termina diciendo expresiones como: y muchos vecinos más... porque lo normal era un familiar y un vecino o conocido.

Termino  desterrando un falso mito, no todas las bodas se hacían en una parroquia. Tengo alguna que otra partida donde es el cura el encargado de dirigirse hasta la casa de los contrayentes donde tiene lugar la ceremonia. Seguramente esto se producía por la falta de recursos económicos de los contrayentes.




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sábado, 18 de abril de 2015

"Capuletos y Montescos" en nuestro apellido.

"Desde niño Juan había conocido a Teresa pues ambos eran casi vecinos. Él, de la calle del Carmen, en la ciudad de Écija, ella de la calle Juan Páez en la misma ciudad. Desde pequeños prometieron que nunca se separarían. Llegaron a la mayoría de edad y decidieron contraer matrimonio. Una tarde, Juan hizo público su secreto guardado durante años. Aunque Catalina, su madre ya estaba al corriente de dicha relación, su padre, Lucas, estaba totalmente ajeno a las amistades y amoríos de su hijo. Afanado en el trabajo de su hacienda apenas llegaba a su casa a cenar y dormir después de un duro trabajo en el campo. Había que mantener las propiedades que había heredado de sus padres. Catalina esperó el momento idóneo para hacer la dura revelación a su marido: su hijo mayor, el único que heredaría su patrimonio, su primogénito, iba a casarse con la hija de su mayor enemigo, Antonio Rodríguez. La enemistad entre ambos venía de muy atrás, y se había producido por el impago de deudas, por la mala fama de una familia con pocos recursos. "-No tienen donde caerse muerto"-, dijo en una ocasión Lucas. No tardó mucho en llegar a oídos de Antonio la negativa de su futuro consuegro al casamiento de los dos jóvenes. No era ajeno a los comentarios insultantes de los Crespillo hacia su familia y hacia su hija. Una tarde, Antonio y uno de sus hijos mayores se presentaron en la calle del Carmen a pedir explicaciones. Lucas no se encontraba allí en esos momentos. Los dos miembros de la familia Rodríguez insultaron y amenazaron a Catalina y a toda su familia. "-Si es hombre que venga a verme, que lo espero para que diga delante de mi el insulto que ha hecho a mi hija".
Mientras, los dos jóvenes seguían viéndose a escondidas. Sentían tanto amor el uno por el otro que buscaban una solución para que la boda se celebrara. No tardó mucho D. Lucas Crespillo en presentarse en la casa de Antonio Rodríguez. Su honor y el de su hijo estaban en juego. Fueron muchos los vecinos que acudieron. Antonio lo recibió con la intención de matarlo. Los dos se enzarzaron en una pelea, gritos y golpes. Las autoridades intervinieron para separarlos. - "Nunca te casaras con él". Fue lo último que Antonio le dijo a Teresa. Esa misma noche los dos jóvenes decidieron verse e idearon un plan para casarse. Lo harían en secreto. Nadie se enteraría de la boda hasta que ésta estuviera consumada. Y así lo hicieron."

Y a mi que me gusta tanto descubrir las historias pasadas de nuestros antepasados con el apellido Crespillo, me enteré una tarde de fina lluvia, cuando buscaba entre los viejos papeles del Archivo Arzobispal de Sevilla. Me llamó la atención el nombre que aparecía en la primera hoja del documento: Juan Crespillo, vecino de Écija, 21 de Noviembre de 1763. Pasé esa tarde transcribiendo el documento a través del cual elaboré esa historia. Aquí os dejo la transcripción de la primera hoja del documento para que la leáis. Es la historia verdadera, en la que entre otras cosas se dice que para evitar riñas y escándalos se llevará en secreto dicha boda. Lo que he escrito arriba es producto de mi imaginación.


En la ciudad de Ezija a veinte y uno de noviembre de mil setecientos y sesenta y tres años. Ante Joseph Ventura Diaz de Azpeitia, presvitero Juez de Comision.

Juan Crespillo hijo de Lucas Crespillo y Catalina Mayor, y Teresa Rodriguez, hija de Antonio Rodríguez y de Inés Mariana de Linares, vecinos de la ciudad de Ecija, con el mayor pedimento de su obligacion [...] dicen: Tienen tratado contraer legítimo y verdadero matrimonio segun dispone el Santo Concilio de Trento el que no pueden poner en practica a causa de estorvarlo las familias de los suplicantes sin motivo alguno pues son iguales en calidad de sangrre, circunstancias en las familias, y caudal correspondiente, y para que entre los referidos no haya discordia ni disensiones y juntamente no llegue noticia acuden a la piedad de Vuestra Ilustrísima para que se sirva concederles licencia para efectuar matrimonio dispensandoles las moniciones que dispone dicho Santo Concilio y para que la partida no se anote hasta que se avengan las familias de los suplicantes o hasta que tengan por conveniente respecto a que cada uno se ha de mantener en su casa hasta que dichas familias se avengan y asimismo suplican a vuestra excelencia que para que lo referido se haga con todo secreto se practiquen las diligencias ante cualquier eclesiástico secular o regular que se requiera y tambien para que este ejecute dicho matrimonio: favor esperan recivir de la benignidad de V.E., cuya vida exalte la mayor grandeza.

Fuente:
Expediente matrimonial de Juan Crespillo. (seis hojas) A.G.A.S. Vicaría. Matrimonios Ordinarios. Expediente matrimonial. Año 1763. Letra J. Sig. 05505.

















martes, 3 de marzo de 2015

CRESPILLO EN VELEZ-MÁLAGA (1)

Juan Crespillo Ortega

Natural de Vélez- Málaga, provincia de Málaga, soldado de infantería, regimiento Extremadura. Murió el 26 de agosto de 1898, en Placetas, provincia de Santa Clara.

Fuente: Gaceta de Madrid, Nº 158. Fecha: 7 de junio de 1900.

CRESPILLO EN RONDA (1)



Pedro Crespillo, 1485.-
No abandonamos la actual provincia de Málaga, porque a fines del S. XV nos encontramos otro importante documento donde se hace nuevamente una mención de nuestro apellido. Se trata del primer repartimiento que se hizo de la villa de Ronda, una vez más en la ya mencionada Banda Morisca, y dentro de la llamada por la historiografía "Guerra de Granada". Entre los nuevos repobladores aparece un individuo apellidado Crespillo. El documento denominado “Asiento de las cosas de Ronda”, se encuentra en el archivo municipal de esta localidad malagueña.
Juan de Mata Carriazo, en el estudio que hace de dicho documento (Cf. "En la frontera de Granada", p. 380), se refiere a la conquista y repartimiento de la ciudad por los Reyes Católicos entre 1485 y 1491. Ronda se había convertido en el objetivo fundamental de la campaña de 1485 por Fernando de Aragón. En su extenso artículo, Mata Carriazo relata con precisión los preparativos de la campaña y todos los sucesos previos al asedio de la ciudad. Ésta se entregó a los Reyes Católicos el 22 de mayo de 1485.
En virtud de los pactos de rendición tuvieron que salir de Ronda toda la población mora, desde ese momento, fue necesario llevar a cabo la repoblación con contingentes de población cristiana, y así lo cuenta Hernando del Pulgar: “Acordaron el Rey e la Reyna de dar orden en la tierra ganada a los moros […]e pusiesen términos a cada una, e repartiesen las casas y heredades entre los moradores cristianos que nuevamente las fueron a poblar […]”
Para saber cómo se estructura y se puso en marcha la nueva administración cristiana, será pieza fundamental la carta que los Reyes Católicos envían, y que está fechada en Córdoba en 25 de Julio de 1485, cuyo título “Asiento de las cosas de Ronda”, de la que se conservan alguna copia incompleta, y otras informaciones y noticias complementarias, y en la que se hace referencia a la nueva organización de la ciudad recién conquistada.
Pero a efectos de nuestro estudio sobre los pobladores que llegaron a la nueva plaza recién conquistada, nos interesa sobremanera, los nombres y apellidos de aquellos que participaron en la repoblación, para lo que existe una información bastante completa. Disponía el Asiento la forma en que se llevaría a cabo el repartimiento de las tierras del término entre los nuevos pobladores. La unidad de medida utilizada era una caballería (= 60 aranzadas). Como no había suficiente para todos los pobladores se tuvieron que anular los repartimientos. Los Reyes Católicos mandaron hacer una nueva lista de vecinos y un nuevo reparto a los que verdaderamente se hubiesen asentados en la ciudad de Ronda. Sin embargo, una epidemia de peste sobrevino en la ciudad lo que dificultó su repoblación y el abandono de sus primeros vecinos. Debido a que la guerra no había terminado, y con ella la sucesión de conquistas de ciudades con los consiguientes repartos de sus tierras y casas, y con nuevas franquicias fiscales para los que se asentasen en ellas, no tiene nada extraño que una parte de los primeros cristianos repobladores, ante la situación que estaba atravesando la ciudad, decidiesen probar fortuna en alguna otra parte, o la de alistarse en el ejército para una nueva campaña. Las consecuencias de todo ello fue que Ronda iba perdiendo población y que algunos de los que se quedaron, acumulaban las casas y las tierras de los que se marchaban.
Uno de estos primeros repobladores que abandonaron, a la postre, la ciudad pocos años después de su conquista, fue un individuo que los documentos nombran como Pedro Crespillo, el cual era propietario de una casa, fruto del primer repartimiento. Probablemente, participaría en la conquista de la ciudad, o simplemente sería uno de los primeros pobladores llamados para asentarse en el territorio recién conquistado. Gracias a la documentación que se conserva del segundo repartimiento de la ciudad de Ronda, el cual constituye una buena prueba, y nos sirve para dar testimonio feaciente de la presencia de nuestros orígenes en esta región fronteriza. Efectivamente, los Reyes Católicos en 20 de marzo de 1490 mandaron al bachiller Juan Alfonso Serrano que fuera a Ronda e hiciese pesquisa de los repartimientos y de las ventas y acumulaciones de bienes, y de cómo viven los vecinos, y las tierras que quedaban por repartir. Toda su labor está recogida en el "Libro de Repartimiento y reformación del bachiller Juan Alfonso Serrano" en 1491, que se encuentra en el Archivo municipal de Ronda, y cuyas partes más interesantes fueron transcritas por Juan Mata Carriazo en su artículo ya citado.
De todo el repartimiento, la pieza más importante es la que hace referencia al reparto de los edificios y solares de la ciudad.
“En la noble ciudad de Ronda, el mucho honrado e virtuoso señor el bachiller Johan Alfonso Serrano, Juez pesquisydor e visitador e justicia mayor desta dicha ciudad de Ronda e su tierra…después de ser fechos los padrones de la visita e apeamiento de las casas de dicha ciudad, comenzando a hacer providencia e reformación de las casas, mirando e examinando cada un partido de casas que cada uno de los vecinos de la dicha ciudad tiene […] e mirando el asiento de los libros y lo que cada uno tenía, e lo que por el padrón de la vista se falló que poseyan, se fizo la providencia y reformación [...].
A continuación se especifica en un listado de pobladores, las propiedades y casas que poseían. Se menciona el nombre de algunas calles como “de la Alhondiga, de la Zapatería, de Mateo de Luzón oi la de las Boticas”, etc. Aparecen 189 nombres con sus respectivas propiedades. De todos esos registros, destacan algunos como los que a continuación presentamos:
[...] Vuelta a comencar por la calle de la zapatería:[...]
112).- Boluiendo a fazer la visita de las casas dende la fortaleza, la calle que va derecha a la placa, la primera casa questá a la mano derecha es de Andrés de Arriaca. Tiene dos casas juntas: quédanle proueydas según su asiento.
113).- Otra casa frontero desta, que es de Alonso Yáñes, vallestero de monte que heran dos casas pequeñas: cédanle proueydas según asiento.
114).Otra casa junto con ésta, que compró Pedro Crespillo, de Cristoval Velloso: diose la una a Cristoual, pregonero, e la otra más pequeña se proueó a la de Alonso Galán, que se dize Beatriz Sánchez, e a los herederos que quedaron del dicho Antonio Galán, que falleció en esta ciudad. [...].
En este último registro, en el número 114, aparece una de las referencias más antiguas de nuestro apellido, con la presencia del ya mencionado Pedro Crespillo. Como vemos no se cita como uno de los nuevos pobladores avencindado en el lugar en la reforma del repartimiento del bachiller Juan Alfonso Serrano, sino que debió estar en el momento en que accedieron los primeros pobladores, es decir con el repartimiento llevado a cabo por Juan de Torres y el licenciado Juan de la Fuente, en 1485, según la crónica de Hernando del Pulgar. Al parecer y, como nos dice el texto, vendió la propiedad que habría comprado a otro vecino, desapareciendo del lugar. ¿Hacia dónde se dirigió?.
 
 
 
 

CRESPILLO EN RONDA (2)

Francisco Crespillo García.

Soldado de infantería, natural de la ciudad de Ronda (Málaga), murió en la guerra de Cuba, el 1 de Enero de 1897 en  Fomento, provincia de Santa Clara.

Fuente: Gaceta de Madrid, nº 174. Fecha: 23 de Junio de 1898.

jueves, 29 de enero de 2015

ALONSO CRESPILLO: " SE BUSCA"

Alonso Crespillo, de cuerpo pequeño, blanco, rubio y de pocas barbas, como de 23 años, hijo de Cristóbal Rivera Matías, y de Marina Crespillo, vecinos de Pruna, en 1743, en la calle que dicen de la entrada de Ronda, el cual se vio envuelto en un problema con la justicia a causa de lo sucedido en el donadío de Vallehermoso.
Estando una cuadrilla de segadores trabajando en una faja de trigo en el donadío de Vallehermoso, en la villa de Olvera, en los sembrados de Joseph Rodríguez, guarda de dicho donadío, se produjo una pelea en la que intervinieron Diego de Porras, Arcadio Muñoz, Francisco y Joseph Sánchez, Diego de Dios, Sebastián Barroso Cascajo, Antonio y Pedro de Vera, Alonso Crespillo, Francisco Lorenzo, Jacinto y Francisco Navarro, Bartolomé Palacios, Antonio y Andrés Madrigal, y Pedro del Valle, el moro, vecinos todos de esta dicha villa por las heridas que dieron a Juan de Dios y Diego, su hijo.
El motivo fue el inicio de una porfía entre el hijo de Juan de Dios, Diego de Dios, y Alonso Crespillo junto con Joseph de Vera, que también estaba segando.
La discusión parece que surge sobre el modo de hacer una gavilla, y habiendo Diego acabado de hacer la suya, saltó de su tajo al otro  para cerrar una nueva y ponerla encima, y le dijo el expresado Alonso Crespillo que "para que ponía aquella porquería" y el dicho Diego de Dios respondiole "qué modo de hablar tenía", se fue hacia él y a ese tiempo cargaron todos sobre el citado Diego, con las hoces levantadas y el padre de éste, Juan de Dios, se encaminó desde el sitio donde estaba segando a donde estaban los otros para defenderlo, y el dicho Joseph Sánchez, le tiró con la hoz y le hizo la herida que se le ha reconocido en el dedo de la mano, y al mismo tiempo agarró Joseph de Vera  a Juan de Dios, diciéndole que se detuviera, y conforme lo tenía agarrado llegó el mencionado Alonso Crespillo y le sacó al dicho Vera el cuchillo que traía en la cinta y con él le tizó por detrás a Juan de Dios, y le hizo la herida que padece en el hombro, mientras, los demás segadores referidos estaban con su hijo y el padre, viéndose libre fue a defenderlo, y luego que lo vieron derramando porción de sangre echaron todos a correr, encaminándose hacia esta villa donde Juan de Dios vino  con el referido Diego de Dios quien asimismo viene algo herido.
El 4 de julio de 1743 las autoridades municipales buscaron a los culpables de tal delito. Alonso Crespillo huyó. Su madre, Marina Crespillo, declaró que desde el día 3 que salió a segar no ha sabido nada más de él, y que desconoce su paradero. Se dio la correspondiente orden para que se le prendiera y metiera en la cárcel pública de la villa.